La terraza II
El lechuga ayuda a bajar al gordo de la terracita desde donde vieron arder la revista.
En un acto de camaraderia el Lechuga le sube la bragueta a su compañero en un movimiento rapido y certero, en el mismo instante en que el Gordo logra pegar el salto. Tras un gesto raro con la incomididad del acto invasivo, el Gordo, se acomoda los pantalones y confirma que el cierre este bien arriba.
- Deja, deja.
- Perdona, Gordo
- Todo bien, todo bien no entendi que hacias.
- Nada, amigo perdona
- No pasa nada, dice el Gordo y ya se incomoda mas. Siente el calor que le sube por la nuca, se pone rojo como cuando era chiquito y un contacto sorpresivo lo asustaba, lo tensionaba.
Como esos animales que desconfian ante el minimo toque inesperado.
El lechuga en tres saltos ya esta al volante de la camioneta y se prende otro puchito.
Apoyando el codo en la F100, mirando por el espejo pensaba que los amigos del hermano estaban re quemados. A qjien podria interesarle la revista. Al toque se olvido pero siguio atento a su posicion.
Penso en Marinita, en la plazita, en el hijo de Marinita del que ya se habia encariñado pero todo se borro cuando lo ve al gordo correr hacia la camioneta sosteniendose los pantalones.
- Se me rompio el cierre. Qeu va hacer, no siempre todo sale bien.
Al Gordo no le importaba su pantalon sino como volveria hasta su casa asi. Pero internamente le preocupaba muy poco. Estaba feliz con la accion y esa sensacion no habia cierre que la opacaria.
El Lechuga se esquivocaba, la revista Cabildo no le importaba a casi nadie, a excepcion de algunos miembros fundadores como al agrimensor Osvaldo Gutierrez. Fanatico de las leyes conspirativas, socio de primera hora de la editorial.
En un acto de camaraderia el Lechuga le sube la bragueta a su compañero en un movimiento rapido y certero, en el mismo instante en que el Gordo logra pegar el salto. Tras un gesto raro con la incomididad del acto invasivo, el Gordo, se acomoda los pantalones y confirma que el cierre este bien arriba.
- Deja, deja.
- Perdona, Gordo
- Todo bien, todo bien no entendi que hacias.
- Nada, amigo perdona
- No pasa nada, dice el Gordo y ya se incomoda mas. Siente el calor que le sube por la nuca, se pone rojo como cuando era chiquito y un contacto sorpresivo lo asustaba, lo tensionaba.
Como esos animales que desconfian ante el minimo toque inesperado.
El lechuga en tres saltos ya esta al volante de la camioneta y se prende otro puchito.
Apoyando el codo en la F100, mirando por el espejo pensaba que los amigos del hermano estaban re quemados. A qjien podria interesarle la revista. Al toque se olvido pero siguio atento a su posicion.
Penso en Marinita, en la plazita, en el hijo de Marinita del que ya se habia encariñado pero todo se borro cuando lo ve al gordo correr hacia la camioneta sosteniendose los pantalones.
- Se me rompio el cierre. Qeu va hacer, no siempre todo sale bien.
Al Gordo no le importaba su pantalon sino como volveria hasta su casa asi. Pero internamente le preocupaba muy poco. Estaba feliz con la accion y esa sensacion no habia cierre que la opacaria.
El Lechuga se esquivocaba, la revista Cabildo no le importaba a casi nadie, a excepcion de algunos miembros fundadores como al agrimensor Osvaldo Gutierrez. Fanatico de las leyes conspirativas, socio de primera hora de la editorial.
Ex miembro de una celula de la ex "triple A" quien quedo unos años fuera de toda actividad por causas conocidas.
Paso sus años en una casa familiar en Quilmes inventando escondites para sus armas.
Se caso, tuvo dos hijos, y su mujer lo dejo y se mudo a una casa que tenian en Las Heras. Los hijos que le parecian dos idiotas increibles se habian dedicado a la Educacion Fisica uno, y el otro habia abandonado la carrera de Ingenieria.
Junto a otros colegas, Gutierrez formo la asociacion " Patria" en general eran veteranos ex militares o civiles post-dictadura.
Paso sus años en una casa familiar en Quilmes inventando escondites para sus armas.
Se caso, tuvo dos hijos, y su mujer lo dejo y se mudo a una casa que tenian en Las Heras. Los hijos que le parecian dos idiotas increibles se habian dedicado a la Educacion Fisica uno, y el otro habia abandonado la carrera de Ingenieria.
Junto a otros colegas, Gutierrez formo la asociacion " Patria" en general eran veteranos ex militares o civiles post-dictadura.
Las reuniones eran los martes en Bernal. No venian reuniendose muy seguido pero esto los reactivo.
Luchetti el encargado de la comunicacion envio un mailing con el asunto: Urgente. Este martes en la casa de Osvaldo a las 17 hs.
Luchetti el encargado de la comunicacion envio un mailing con el asunto: Urgente. Este martes en la casa de Osvaldo a las 17 hs.
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