La negra y sus amores imposibles

Ayer me dio la mano en el medio de esa fiesta en la calle, en la federacion juvenil comunista de Almagro. Me dio la mano y se quedo facil un minuto dandomela.
Sin presion ni flojera, con decision como diciendome que podia ser su mujer, su esposa, su segundo matrimonio.
Me gusta como no me gusto nadie, con sus chistes y sus obseciones.
Pero ya se que no, que abririamos un dolor inmenso en esa mujer que lo ama hoy. Y yo no estoy para hijos, ni para hijos ajenos.
No este año, ni el proximo. Este año es solo para la guerrilla.
Si todo sale bien, si logramos nuestro objetivo me voy a tener que ir del pais por un tiempo.
Me intriga todo, si nos van a detener, si van a darse cuenta, si vamos a vivir.


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