El gordo
La certeza cruel: Estaremos mas muertos que vivos en la historia de la humanidad es un dolor, una obsesion que persigue al gordo.
De repente, no le entra en la cabeza, nada, la nada, el mundo, las minas, la muerte.
Hay dias que todo le parece un absurdo total. no entiende para que entiende, para que venir a ver esta mierda de mundo. de explotacion. siente que ama a su mujer pero duda, no sabe si ese amor es real, si es una necesidad de agarrarse de algo, que tambien se va a morir, y tiene miedo que se muera, que esa mujer deje de respirar y el no pueda borrarse nunca mas esa imagen. A veces se obsesiona y no puede hablar. Solo sentarse a leer, y leer y leer como para escapar. Despues piensa y hace una lista: Orwell esta muerto, Pavese, Artaud, Pasolini, Fellini...se le amontonan sus amados escritores, cineastas, en la cabeza y se quiere imaginar algo de lo que ellos pensaban de todo esto. algo que lo una que lo lleve a la eternidad con algo de satisfaccion, un encuentro, una palabra. y entonces lee, lee y encuentra. en ese baul de las obsesiones que son algunos libros que se queda. 1984, Amarcord, Brazil. El Gordo no se queda con los libros, siente que ostenta y los regala, no le interesa hacer una vitria de sus lecturas. Y cree que tienen que circular hasta que nadie sepa de quien era ya ese libro que lee.
A veces le gustaria ser otra cosa, liviano, sin nada en que pensar.
Como ese pibe que esta sentado en el ultimo asiento del bondi, con esos brazos inflados y la musculosa blanca que resalta su figura de anabolicos y noches de fiestas gays.
Le gustaria tener el pelo con gel y una camperita con capucha y un celu, con instragram, face, tw, todo, todas las redes esteticas.
El Gordo piensa que le gustaria esa liviandad gay, se imagina yendo al gym cuatro dias por semana mientras se baja del bondi y ve el cartel luminoso de Pin Pun donde lo esperan El Flaco y La Colorada tomando una Quilmes.
De repente, no le entra en la cabeza, nada, la nada, el mundo, las minas, la muerte.
Hay dias que todo le parece un absurdo total. no entiende para que entiende, para que venir a ver esta mierda de mundo. de explotacion. siente que ama a su mujer pero duda, no sabe si ese amor es real, si es una necesidad de agarrarse de algo, que tambien se va a morir, y tiene miedo que se muera, que esa mujer deje de respirar y el no pueda borrarse nunca mas esa imagen. A veces se obsesiona y no puede hablar. Solo sentarse a leer, y leer y leer como para escapar. Despues piensa y hace una lista: Orwell esta muerto, Pavese, Artaud, Pasolini, Fellini...se le amontonan sus amados escritores, cineastas, en la cabeza y se quiere imaginar algo de lo que ellos pensaban de todo esto. algo que lo una que lo lleve a la eternidad con algo de satisfaccion, un encuentro, una palabra. y entonces lee, lee y encuentra. en ese baul de las obsesiones que son algunos libros que se queda. 1984, Amarcord, Brazil. El Gordo no se queda con los libros, siente que ostenta y los regala, no le interesa hacer una vitria de sus lecturas. Y cree que tienen que circular hasta que nadie sepa de quien era ya ese libro que lee.
A veces le gustaria ser otra cosa, liviano, sin nada en que pensar.
Como ese pibe que esta sentado en el ultimo asiento del bondi, con esos brazos inflados y la musculosa blanca que resalta su figura de anabolicos y noches de fiestas gays.
Le gustaria tener el pelo con gel y una camperita con capucha y un celu, con instragram, face, tw, todo, todas las redes esteticas.
El Gordo piensa que le gustaria esa liviandad gay, se imagina yendo al gym cuatro dias por semana mientras se baja del bondi y ve el cartel luminoso de Pin Pun donde lo esperan El Flaco y La Colorada tomando una Quilmes.
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