Las Llamas

- La felicidad a veces parece una pelicula que siempre va a protagonizar otro, dijo el Lechuga y le dio una pitada profunda al lucky.
El gordo sonrio y le pregunto sino sentia algo de felicidad viendo las llamas. EL gordo se habia dedicado a explicarle al Lechuga que ese lugar pertenecia a hombres de derecha que son nazis. Le explico lo que un nazi piensa y le explico que ese era un sueño de su hermano desde hace muchos años.

- Si, siento felicidad, por mi hermano mas que nada, el flashea viste, mira lo que hace, y todos ustedes tambien gordo, tan flasheando. Pero si, ojala arda muchas cosas, aca en Wilde hay varios lugares que prenderia fuego. En Avellaneda la cancha de Racing, te imaginas? Alta fogataa ameeego!

El gordo penso que el Lechuga tenia razon, estaban flasheando, pero no le importo, penso que de alguna manera el futbol se habia comido ese concepto real de matar al enemigo, o buscar formas retoricas amenazandolo en cada cantito boludo, amenazando con que se los van a cojer, con que los van a matar. Y ese enemigo es un chabon que tambien canta del otro lado con una camiseta que ni sabe por que eligio, sin identidad clara. Los vamo a cojer, lo vamo a matar, resaltando siempre la falta de la s en todo. Todo eso que pasa en una guerra, las violaciones, las matanzas pero cantadas, saltadas.   
Siempre hay algun fanatico que se pasa y mata pero en general no es realmente po la camiseta sino por el poder.

El lechuga le pasa el faso y esta vez el gordo acepta.
Se fuma una seca bien larga con los ojos encendidos por el naranja del fuego.
A lo lejos se escucha una sirena y cada uno agarra rapido y certero camino hacia su posicion de salida.
Un perro mira el fuego desde la esquina como con tristeza y se va caminando por boulevar de los italianos. La sirena sigue sonando y los bomberos del barrio se despiertan sobresaltados pensando que deberan ir a salvar vidas.

Volvieron todos callados en la camioneta del viejo de Fito. Una F-100 verde con caja en la que la familia Tizzano ha recorrido los mejores campings del pais, con una organizacion obsesiva de doña Susana por el bienestar de toda la famiia. Esa caja siempre estuvo llena de amor, Fito nunca lo sabra pero su hermano fue gestado ahi una noche en la que sus padres no querian que el se despierte por los ruidos del amor.
La negra, la colorada y el flaco se sentaron en la parte alta con las piernas colgando. Fito manejaba con una sonrisa que ocupaba la mayor parte de la cara. El lechuga trataba de mandar un mensaje de texto y no le embocaba a las letras corresctas de lo loco que estaba.
Pajarito y los del club se habian vuelto en el coche y ya iban por la cuarta birra cuando FIto lo dejo a su hermano en la puerta del club.
La negra se paso para adelante cuando lechuga se bajo y lo abrazo a Fito por 5 segundos.
El gordo iba en un sillon que habia dentro de la caja de la F -100. Cuando hablo de comodidad hablo de realmente una organizacion muy amorosa de la caja de la F100.
Habian pactado que no se diria que fue una accion del grupo hasta despues de la accion mayor. Obviamente podian contarselo a personas muy allegadas (que fea que es la palabra allegada) pero nunca decir exactamente que fue lo quemado ni donde.

"Hay que contar la anecdota para contagiar " dijo Fito en la reunion, pensemos que estas cosas hacen que los que tambien piensan hacer movidas asi sientan que se puede, que solo hay que organizarse.
Todos sintieron que estaba bien y cumplieron con la consigna. Salvo una persona, lo de siempre.

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